Nuestra intención es ofrecerte un amplio panorama del trabajo que realizamos día con día en la Embajada de los Estados Unidos en México, en nuestros Consulados Generales en Monterrey, Guadalajara, Ciudad Juárez, Tijuana, Hermosillo, Matamoros y Nuevo Laredo; en nuestros consulados en Nogales y Mérida; así como en nuestras 14 agencias consulares en todo México.
Blog de la Misión Diplomática de los Estados Unidos en México
Murales en Arroyo del Indio
Embajador Carlos Pascual visita Murales en Ciudad Juárez
Debajo de la silueta de piedra blanca de Benito Juárez y acurrucada en las colinas desérticas cafés de la ciudad que lleva su nombre, una comunidad trabajó al unísono para crear un mural en representación de su historia: “del desaliento a la esperanza” tal y como un periódico local encabezó su artículo. Por dos semanas consecutivas, dos artistas jóvenes de Filadelfia, Estados Unidos, escucharon y trabajaron con los miembros de la comunidad de Arroyo del Indio para desarrollar la historia de sus memorias y aspiraciones en varios paneles.
Michelle Ortiz y Julia López vinieron a Juárez como parte del Programa de Enviados Culturales del Departamento de Estado. Es un programa de intercambio que ha enviado a docenas de artistas estadounidenses para compartir y aprender de diferentes comunidades alrededor del mundo. En esta ocasión los artistas establecieron diálogo con niños, jóvenes y adultos mayores que han resistido muchas tragedias a lo largo de sus vidas: una inundación que destruyó sus hogares en 2006 (¡sí, de hecho sí llueve en el desierto!), y la violencia que aqueja su ciudad. Gracias a los talleres, los participantes encontraron una voz – mediante la poesía, el dibujo, y lo más importante, a través del reclamo de espacios públicos en una ciudad creciente de millón y medio de personas.
Jóvenes pintan murales en Arroyo del Indio
La visita del Embajador de los Estados Unidos la semana pasada destacó cómo este proyecto se ha convertido en una herramienta de unificación entre las personas del área en más de una forma. Mientras nos aproximábamos al mural, los pintores trabajaban ocupados en las imágenes que casi cobraban vida. Michelle, una de las enviadas culturales encargada del proyecto anunció la hora del receso, y los artistas detuvieron su trabajo, y se reunieron para tomar sus alimentos. La música resobaba en el fondo. Michelle y los jóvenes comenzaron a bailar al ritmo de la música, relajándose.
Media hora después, todos volvieron a trabajar. Mujeres, niños y hombres se sentaron en dirección opuesta al mural, observando cómo pintaban los jóvenes de su comunidad.
Una mujer de unos ochenta años se aproximó, y los pintores se detuvieron por unos momentos y la rodearon. Ella era una de las modelos para el mural y conoció al Embajador al final del día. Mientras transcurría el atardecer, y después de que llegaron los periodistas, la comunidad comenzó a preguntarse qué era lo que estaba pasando. Los niños entendieron que estaban recibiendo a visitas de gran importancia que quizás también se preocupaban por su comunidad. Una de las madres me preguntó quién era la persona que los visitaba, y cuando le dijimos que era el Embajador de los Estados Unidos en México, ella se vio sorprendida. Una reportera me preguntó qué era lo que hacía de éste un proyecto lo suficientemente importante para ameritar la visita del embajador. La respuesta estaba a su alrededor: el esfuerzo que la comunidad estaba realizando para mejorar su vecindario, llevándolo “del desaliento a la esperanza”.
Por Marwa Zeini
Consulado de E.U. en Ciudad Juárez
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