Discursos y Declaraciones
Ceremonia Conmemorativa del 11 de Septiembre
11 de septiembre de 2007
Gracias por ser parte de esta ceremonia. No creo que haya
una sola persona entre nosotros que no recuerde, para el
resto de su vida, exactamente dónde estaba cuando
escuchó la noticia de los ataques contra el Centro
Internacional del Comercio y el Pentágono.
Algunos han sugerido que ya no es apropiado conmemorar
el 11 de septiembre; que han pasado seis años y que
debemos dejarlo atrás. Yo les diría que debemos
recordar la historia, que debemos recordar a los que perdieron
la vida, y que debemos valorar la libertad que tenemos la
fortuna de tener cada día.
El 11 de septiembre de 2001 cambió el curso de la
historia. Al igual que recordar a las víctimas de
este día terrible y honrar su memoria, pienso que
hoy también es un día para reflexionar sobre
el coraje, el valor y el heroísmo que tantos demostraron
ante esta inmensa maldad.
Debemos mirar atrás y aplaudir la valentía
de los bomberos, policía y trabajadores del servicio
médico de urgencias de la Ciudad de Nueva York. También
debemos mirar atrás y encomiar la voluntad heroica
de los pasajeros a bordo del vuelo 93 sobre Pennsylvania
y el valor de aquellos en el Pentágono que se apresuraron
a ayudar a sus compañeros caídos.
Y desde luego, también celebremos y agradezcamos
a los valientes hombres y mujeres del ejército presentes
aquí hoy, que arriesgan sus vidas para que podamos
disfrutar de la promesa de libertad en nuestra Declaración
de Independencia, Constitución y Declaración
de Derechos Civiles, hace más de 200 años.
La amenaza a nuestra libertad es real y es global. En las
últimas dos semanas, las autoridades descubrieron
conspiraciones en Dinamarca y Alemania – conspiraciones
que han sido ligadas con Al Qaeda – orientadas a asesinar
a civiles inocentes. Los ataques terroristas con bombas
han matado a decenas en Pakistán y la India, además,
desde luego, de que continúan los ataques terroristas
en Irak. Es sólo a través de la vigilancia
en conjunto y de la cooperación sólida entre
naciones que aman la libertad, que muchos de estas conspiraciones
se han detectado y evitado a tiempo.
Así que no olvidemos que la batalla contra aquellos
que se oponen a la libertad y la reconciliación alrededor
del mundo continúa. Al Qaeda aún mantiene
presencia en Afganistán y se yergue entre los primeros
que se han proclamado a sí mismos como enemigos de
las democracias libres.
Las naciones democráticas en todas partes tienen
la obligación de unirse para defender a nuestros
pueblos de aquellos que nos quieren arrebatar nuestras libertades:
la libertad de vivir en paz en nuestros hogares, la libertad
de profesar la religión que elijamos, la libertad
de elegir a nuestros propios gobiernos. Al final, nuestra
principal arma en la lucha contra el terror es nuestro poder
para sobreponernos al odio y ampliar la comprensión
y respeto mutuo entre todos los pueblos. Es una tarea que
lleva tiempo, pero una muy noble, y reunido aquí
frente a mí está un gran ejemplo de una comunidad
internacional unida por el respeto mutuo: la comunidad de
nuestra Embajada.
No sólo son nuestros valientes soldados en el exterior
los que nos protegen de aquellos que aún luchan por
dañarnos. Cada miembro de esta Misión Diplomática
también comparte la tarea de proteger la patria estadounidense.
Sus esfuerzos por identificar financiamiento del terrorismo
y del narcotráfico, por trabajar de la mano con la
policía y los jueces mexicanos para apoyar la justicia,
para resguardar la seguridad de nuestros alimentos, por
aumentar la seguridad fronteriza – literalmente, la
labor de cada miembro de la Misión Diplomática
en México – ayudan a que los estadounidenses
y Mexicanos estén seguros en sus hogares y sus comunidades.
Y vale la pena también recordar y reconocer esto.
Así que hoy, recordemos y volvamos a comprometernos
como un pueblo libre. Estamos construyendo puentes de alianza
con México que harán que nuestros dos países
estén más seguros y sean más prósperos.
Tengamos la esperanza, recemos, y trabajemos cada día
para hacer de este mundo, después del 11 de septiembre,
un mundo mejor, más seguro y más próspero.
Ahora, les pido un momento de silencio en memoria de los
estadounidenses, mexicanos y ciudadanos de más de
70 países que perdieron la vida hace seis años
el día de hoy. |