Escudo E.U.
Embajada de Estados Unidos
 Información de Fondo


Retracción en las Maquiladoras: ¿Cambios Estructurales o Factores Cíclicos?
Traducción del texto preparado para ser pronunciado por
el Embajador de Estados Unidos en México Antonio O. Garza
en la Conferencia organizada por las filiales de
San Antonio y El Paso del Federal Reserve Bank de Dallas

21 de noviembre de 2003
South Padre Island, Texas

Distinguidos Invitados:

Quisiera dar las gracias a las filiales de San Antonio y El Paso del Federal Reserve Bank de Dallas por invitarme a participar en esta conferencia sobre los retos que enfrenta la industria maquiladora. La creación de esta industria marcó un parteaguas en la historia de México, cuando el país y sus líderes tomaron los primeros pasos para rechazar el proteccionismo y el control gubernamental a cambio de adoptar el mercado libre, ofrecer opciones a los consumidores, e ingresar a la competencia global.

Antes que nada, me da gusto estar en casa. Como algunos de Uds. han de saber, yo nací a unas millas de aquí, no mucho antes del establecimiento del programa de maquiladoras. Desde entonces el panorama económico en ambos lados de la frontera ha sido reconstruido, particularmente en los últimos 10 años, en que más fabricantes que nunca han invertido en las maquiladoras. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte, implementado hace casi 10 años, otorgó un ímpetu impactante al sector maquilador y, por ende, a la región fronteriza.

Pude ver esta transformación de primera mano, ya que comunidades fronterizas como Matamoros cambiaron prácticamente de un día a otro de ser áreas principalmente agrícolas con modestas oportunidades de trabajo, a ciudades que atrajeron a nuevos residentes de todo México. Los mexicanos vinieron a la frontera a trabajar, no sólo en las maquiladoras, sino en empleos asociados que sirven a la industria. Al mismo tiempo, la industria maquiladora también trajo crecimiento y desarrollo dramáticos a las ciudades fronterizas de E.U. De Brownsville a San Diego, las comunidades fronterizas de E.U. se han vuelto una fuente de bienes de suministro, apoyo técnico, y todo un rango de servicios logísticos y de otros tipos para las nuevas bases manufactureras que surgieron a sólo unas cuantas millas de distancia. Mentiría si dijera que las cosas son perfectas; claramente debemos hacer más para dar a los residentes de comunidades fronterizas las herramientas que necesitan para mejorar sus vidas. Las tasas de pobreza en las comunidades fronterizas de Texas son del doble del resto del estado, el desempleo es más alto, y el ingreso per cápita es más bajo. Sin embargo, el crecimiento del sector maquilador ha sido, en general, positivo.

Aunque las maquiladoras han experimentado una retracción en los últimos años, me da gusto saber que parece que hemos dejado atrás una de las causas: la pesadez de la economía de los E.U. desde el año 2000. Tanto el sector maquilador como la economía mexicana en general se beneficiarán de la recuperación que está en proceso. Las reformas económicas implementadas en los últimos años para estimular el crecimiento claramente han tenido un efecto positivo. Por mucha atención que ha llamado el notable crecimiento de 7.2 por ciento en el PIB, el más alto en 19 años, no se trata de una casualidad: se trata del 8º. trimestre consecutivo de crecimiento económico. La economía de E.U. ha agregado 300,000 empleos en los últimos 2 meses. Las tasas de propiedad de casas habitación están a niveles casi récord, y las ventas de casas nuevas y ya existentes sí marcaron un récord en septiembre. La inversión empresarial aumentó a una tasa de 11 por ciento, el segundo aumento trimestral al hilo, y las exportaciones aumentaron 9 por ciento. El crecimiento en pedidos de bienes duraderos es el más alto en tres años. La demanda está reduciendo los inventarios de las fábricas a niveles extremadamente bajos, lo cual llevará a nuevos pedidos, mayor producción y nuevos empleos. Y todo esto ocurre en momentos en que sorprendentes aumentos en productividad prometen mayor crecimiento salarial.

Por supuesto, esto presenta un reto del cual Uds. todos están muy conscientes: ahora que parecemos estar listos para lograr un crecimiento importante, nuestra infraestructura fronteriza más que nunca tendrá que mover más bienes de manera eficiente. Al tiempo que nuestras economías vuelven a "despegar", debemos asegurarnos de que invirtamos apropiadamente en esta infraestructura, con el fin de que el crecimiento económico no se vea frenado por una capacidad inadecuada de transporte, o por inspecciones y autorización que tarden de manera innecesaria.

Casi 40 años después de haber sido creadas, las maquiladoras en la actualidad forman el principal componente del comercio México-Estados Unidos, y el 79 por ciento de ellas son propiedad de compañías estadounidenses. La lista de los 100 principales empleadores en la industria maquiladora de México está compuesta de un "quién es quién" de firmas estadounidenses, incluyendo a Delphi, Mattel, Ford Motor Company, Tyco, General Electric, Solectron, Johnson & Johnson, e ITT. Las maquiladoras le dan a las firmas estadounidenses una importante ventaja competitiva, al permitirles producir fuera de los Estados Unidos productos que no pueden ser producidos económicamente dentro de los E.U. También constituyen un valioso mercado de exportación, ya que más de 26,000 compañías ubicadas en todo Estados Unidos le suministran maquinaria, materias primas y componentes a las maquiladoras. La industria maquiladora claramente ha sido y continúa siendo de gran beneficio para los Estados Unidos y para México.

Desde la implementación del TLCAN, México ha recibido enormes beneficios de la expansión en el comercio con los Estados Unidos. Las exportaciones anuales a los E.U. aumentaron 19 por ciento en promedio, generando cientos de miles de nuevos empleos en México. Entre 1993 y el 2000, la producción de las maquiladoras creció 200 por ciento, y el empleo se ha triplicado, agregando 900,000 empleos a la economía mexicana. Aunque el empleo y la producción han declinado significativamente desde el 2000, esas reducciones no han sido suficientes para revertir las ganancias logradas en los años anteriores. Y es importante recordar que, aunque existe una variedad de razones que dieron pie a este retroceso, una importante es la baja económica en los E.U., la cual nos da todas las apariencias de haber quedado atrás.

Pero la entrada al nuevo milenio también ha significado una amenaza a la jerarquía de las maquiladoras, debido a cambios en el ambiente comercial global. Muchos apuntan a China, con sus bajos costos laborales, como la principal razón para que las compañías hayan cambiado sus instalaciones de México a Asia. Aunque esto ciertamente es un factor, no es la única causa de la disminución en los empleos de maquiladoras. Claro, el salario promedio para los obreros chinos es de 60 centavos de dólar, en comparación a 2.08 dólares en México. Sin embargo, los bajos salarios son sólo un factor en la competitividad. Si los salarios fueran el único factor de importancia, verdaderamente los Estados Unidos habrían experimentado ese "gigantesco ruido de succión" del que nos advertían hace años, en vez de la extraordinaria creación de empleos de años recientes.

Dejando los salarios a un lado, ¿qué puede hacerse para fortalecer la competitividad de las maquiladoras? No existe una respuesta simple. Una mejora en la competitividad sólo vendrá como resultado del trabajo duro de varias partes. Por ejemplo, una gran ventaja para las maquiladoras es la cercanía de sus instalaciones a los mercados estadounidenses. Pero esa cercanía es poco significativa si sus productos están atorados en la frontera. El plan de 22 puntos de acción, Fronteras Inteligentes, está bien encaminado hacia su implementación total; hemos inaugurado líneas “SENTRI" para el cruce de peatones y “carriles rápidos” para cargamento preaprobado; hemos ampliado el programa Sociedad de Comercio Aduanal Contra el Terrorismo (CT-PAT, por sus siglas en inglés) para incluir a compañías mexicanas, y el gobierno mexicano ha iniciado un programa similar en su lado de la frontera. Compartimos bases de datos y sistemas de supervisión, con un software de planeación nuevo para los puertos de entrada fronterizos – todo fue diseñado para hacer más eficiente el flujo legítimo de bienes y personas, para que podamos concentrarnos en aquellos que busquen dañarnos.

Nuestro reto inmediato incluye la necesidad de asegurar la implementación adecuada de programas como el US-VISIT y la nueva ley de bioterrorismo, las cuales, es comprensible, han despertado algunas preocupaciones. Es importante tomar medidas para proteger a los estadounidenses de un ataque terrorista, y creo que podemos lograrlo sin que sea una carga excesiva para los ciudadanos estadounidenses o nuestros visitantes. Organizaciones como la Alianza para el Comercio Fronterizo, la Coalición para la Infraestructura de la Frontera de Texas, y otras, han hecho un buen trabajo en identificar problemas potenciales. Nuestros senadores y representantes han sido receptivos a actuar para resolver esas preocupaciones. Creo que antes de que estas preocupaciones se salgan de control, necesitamos darle una oportunidad a nuestros funcionarios electos para que se encarguen de problemas potenciales y consideren las reformas que pudieran ser necesarias para avanzar de manera eficiente.

Pero qué puede hacer el gobierno de México para afianzar la competitividad de su sector manufacturero... la prueba es que los mercados perciban los obstáculos y respondan a ellos. Si existen obstáculos para el flujo de capitales, como la sobrerregulación, falta de oferta de energía y electricidad predecible, o la incapacidad del gobierno de captar ingresos, entonces los mercados reaccionan. Estos obstáculos llevarán a las inversiones a climas más atractivos. Por ejemplo, actualmente, los impuestos que se cobran a los empresarios son alrededor de 30 por ciento más altos en México que en muchos otros países en desarrollo. Las cuotas en carreteras son de las más altas en el mundo. La electricidad tiene un costo mayor que en los Estados Unidos y considerablemente más alta que en China. En una encuesta reciente de competitividad realizada por el Fondo Económico Mundial, México escaló del lugar 53 al 47 de entre 102 países, pero no era el país más competitivo de Latinoamérica (Chile ocupó el lugar 28) o se situaba por arriba de China, la cual quedó en el lugar 44.

El gobierno de Fox ha propuesto una amplia gama de reformas orientadas a hacer de México un lugar más atractivo para la inversión extranjera. Es ahora tarea del Congreso actuar sobre estas propuestas y que las reformas necesarias puedan implementarse. La competencia global por la inversión es dura y el capital es cínico. Se va a donde sea más apreciado. Las condiciones para la inversión deben ser adecuadas y el veredicto del mercado será claro. México debe actuar, debe actuar hoy.

Posiblemente la manera más fundamental en que un gobierno puede incentivar la competencia económica y el desarrollo es invirtiendo en la educación. Nunca podré exagerar la importancia que tiene la educación en el desarrollo económico y social. En muchas ocasiones hablamos sobre el comercio y el desarrollo en términos abstractos – citamos estadísticas y números. Pero realmente se trata de que los niños hagan realidad sus sueños y alcancen su potencial.

La mejor manera de aumentar la productividad económica es incrementar las oportunidades educativas. La ventaja comparativa que México pueda tener en el futuro no consistirá simplemente en contar con el trabajador con la mejor coordinación entre ojos y manos en la línea de ensamble, sino será desarrollar el poder de la inteligencia creativa del inventor, el emprendedor y el trabajador capacitado, quienes traerán innovación y competencia técnica al lugar de trabajo.

El presidente Fox entiende esto claramente y está comprometido a mejorar la educación que reciben todos los mexicanos... Pero mientras el gobierno hace lo que necesita para que den frutos estos cambios institucionales, el sector privado puede contribuir enormemente a esta causa. Yo sé que Uds. están al tanto de esfuerzos como adoptar una escuela, donar tecnología para crear un laboratorio de medios, dar tiempo voluntariamente para enseñar a alumnos y donar libros a la biblioteca de la escuela. Alguna vez Warren Venís señaló que “los administradores hacen las cosas bien, pero los líderes hacen lo correcto”. Tomarse el tiempo para realizar una inversión personal en educación no solamente es un buen negocio; es hacer lo correcto.

No quiero que mis palabras impliquen que el gobierno mexicano no ha logrado avances positivos en ciertos áreas en que México necesita instituir reformas, porque sí se han alcanzado. México está tomando medidas para garantizar el estado de derecho, mejorar en la impartición de justicia y combatir la corrupción institucional. Este progreso es importante. El gobierno también ha eliminado algunos de los requisitos más engorrosos para las maquiladoras, y ha reducido las tarifas de muchos insumos, partes y componentes no incluidos en el TLCAN. Estos pasos parecen reflejar un reconocimiento más amplio por parte de los funcionarios en la Ciudad de México de la importancia de las maquiladoras para el país, y aplaudo a la Asociación de Maquiladoras por su papel activo al cabildear a favor de la reducción del papeleo y la modernización de los procesos burocráticos por parte del gobierno mexicano.

Pero las maquiladoras y sus compañías matrices deben evaluar las ventajas competitivas de México de forma continua y realista, alejándose de depender de la manufactura baja en tecnología e intensiva en mano de obra. De hecho esto es cierto para todo el sector manufacturero mexicano. La cercanía con el mercado estadounidense debe combinarse con una industria manufacturera más sofisticada (que use mayor tecnología aplicada) y mayor productividad. Los pasos del gobierno mexicano hacia la reforma son necesarios para una mayor competitividad, pero si las maquiladoras no miran sus operaciones con ojos fríos y duros en el contexto de un mercado global de condiciones cambiantes, entonces continuarán perdiendo terreno.

Hace tan solo dos semanas, el Miami Herald publicó un artículo que aplaudía la adaptabilidad de algunas maquiladoras estadounidenses para integrarse a una producción de mayor escala, productos tecnológicos más sofisticados, así como investigación y diseño en México – todas las áreas en las que a China le cuesta más trabajo competir con México. Estoy seguro de que muchos de ustedes han visitado algunas de estas maquiladoras de tercera generación, muy sofisticadas, y que están compitiendo globalmente con todos los integrantes del mercado. Este es el futuro de las maquiladoras en México.

En efecto, las maquiladoras enfrentan serios desafíos, pero existen razones para el optimismo. A pesar de que los encabezados de los periódicos indican que un creciente numero de maquiladoras se están mudando hacia China, la industria importó 3.1% más equipos e insumos a México en el 2002 que en el 2001 y la producción incrementó cerca de 2%. Probablemente en la industria maquiladora no se verá un crecimiento de dos dígitos nuevamente, sin embargo algunos estiman que la producción total anual se incrementará de 89 mil millones de dólares este año a 95 mil millones en 2005 y 125 mil millones en 2008.

No es sorprendente que la gente en el gobierno se entere de fuentes externas de la transformación de las maquiladoras, en lugar de ser los líderes de dicha transformación. Después de todo, los mercados observan y entienden aún antes de que los gobiernos o sus líderes lo hagan. Los mercados son más flexibles y responden más rápidamente a lo que las sociedades necesitan. Es por ello que los que están aquí en este lugar necesitan levantar la voz. Ustedes tienen una profunda y halagadora relación con México. México ha sido un buen anfitrión y ustedes han sido buenos socios. Su visión es valiosa no sólo porque ustedes están comprometidos con México sino porque ustedes han emprendido proyectos en otros países. Donde los detractores pudiesen ver un ejercicio de influencias para beneficio propio, yo los veo a Uds. ofreciendo el tipo de visión que puede ayudar a México a crecer, prosperar, crear oportunidades para su gente y mantenerlo competitivo en los crecientemente integrados mercados mundiales.

Un importante obstáculo estadounidense a la competitividad a lo largo de la frontera es la incertidumbre creada por nuestro régimen migratorio. La inmigración a los Estados Unidos debe ser segura, ordenada y humana, y debe reflejar las realidades del mercado laboral. Es una obligación para los Estados Unidos poner en ejecución las reformas que sean necesarias de tal manera que los inmigrantes, los potenciales inmigrantes, empleadores y otros puedan planear más eficientemente y con mayor confianza. Necesitamos entender y hacer a los otros entender que un gran flujo de inmigrantes indocumentados no beneficia a ninguna nación. Nuestras políticas deben enfocarse sobre lo que es mejor para los individuos. Sabemos que es mejor para las familias permanecer unidas en lugar de tener a alguno de los padres fuera por meses e incluso años trabajando lejos de casa. La naturaleza humana nos indica que la gente gravita alrededor de buenos trabajos, buenas escuelas y buenas comunidades. Hacer esto posible en ambos lados de la frontera permitirá a nuestras familias prosperar y beneficiar a ambas sociedades.

Al tomar en cuenta las perspectivas de numerosos exponentes acerca de la naturaleza de la maquiladora, pienso que debemos mantener una perspectiva amplia. Todos nosotros tenemos interés en el éxito del libre mercado internacional que la maquiladora contribuyó a crear. Y todos nosotros debemos defender ese mercado contra aquellos que venden miedo y quienes dicen que el libre mercado le quita opciones a la gente y pone en otros el control de sus vidas. Esto no es verdad, pues el eliminar las barreras globales a la libre circulación de mercancías, gente y capital elimina las decisiones centralizadas y el control, poniendo este control en las manos de miles de millones de gentes alrededor del planeta. Por ejemplo este libre mercado da a la humilde tejedora de las afueras de Oaxaca el poder de mejorar su vida vendiendo su producto a Europa o los Estados Unidos a un precio mayor que de otra manera lo hubiera vendido, obteniendo así beneficios mutuos. Este libre mercado nos permite a cada uno de nosotros escoger los mejores productos ofrecidos en cualquier lugar del mundo. Eliminar las barreras al comercio crea un moderno "Camino de la Seda" que conecta a la gente y a las culturas como nunca antes.

Es claro que no todos se dan cuenta de esto. Por ejemplo, no hay necesidad de decirle a cualquier persona en este lugar las mejoras que han aportado a la gente de México y los Estados Unidos el TLC y las maquiladoras; sin embargo no hemos divulgado al público sus beneficios de tal manera que la gente entienda cuánto el libre comercio puede mejorar sus vidas. Una encuesta de opinión dada a conocer en octubre, reveló que sólo 1 de cada 4 mexicanos cree que las exportaciones a los Estados Unidos se han incrementado bajo el TLC, a pesar del hecho de que México ahora exporta más del doble que en 1993. Este es un desafío para todos nosotros: decir la verdadera historia.

Su activa participación es necesaria para asegurar que los gobiernos continúen moviéndose en la dirección correcta. Su conocimiento acerca de lo que el consumidor y el empresario necesitan del gobierno es un tema frecuentemente olvidado en los debates políticos. Tenemos que encontrar maneras para escucharlos a ustedes, asimismo ustedes necesitan hablar con aquellos en el gobierno, asegurando que avancemos en ascenso para el beneficio de todos nuestros pueblos.

Ese es el reto que yo veo: expandir las bases que permitan implementar políticas que beneficien el crecimiento y el comercio, aprovechando las oportunidades que se nos presentan.

Gracias por la oportunidad de visitarlos esta mañana y Dios bendiga a los Estados Unidos, a México y al mundo en que vivimos.


Menú de Prensa
Oficina de Prensa
Tel: 5080-2253, 5080-2000
Fax 5080-2892
http://www.usembassy-mexico.gov