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NO HEMOS DE FALLAR EN LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO
* A dos años del 11 de septiembre, el terrorismo aún nos amenaza a todos *

Por Antonio O. Garza Jr., Embajador de los Estados Unidos

Publicado el 11 de septiembre de 2003 por EL UNIVERSAL


La violencia que golpeó al World Trade Center, al Pentágono y al vuelo 93 de United Airlines hace dos años fue un ataque contra la libertad de los estadounidenses, pero también asestó un fuerte golpe a las esperanzas del mundo de lograr la paz.

Ciudadanos inocentes de 87 países fueron asesinados en los ataques del 11 de septiembre: en total más de 3,000 hombres y mujeres de todos los continentes, credos, razas y religiones. Ciudadanos de países desde Antigua hasta Zimbabwe, incluyendo mexicanos, murieron ese día.

Los ataques contra mis conciudadanos fueron trágicos y horribles, pero más que a los Estados Unidos, cambiaron al mundo. El verdadero impacto de los ataques va más allá del dolor que aún padecen las familias de los sobrevivientes y de las víctimas; va aún más allá de la amenaza a la seguridad de los Estados Unidos: los ataques del 11 de septiembre nos hicieron conscientes de que el terror nos amenaza a todos.

El día de ayer el Presidente Fox se refirió a ese ataque de manera elocuente al inaugurar la conferencia ministerial de la Organización Mundial de Comercio. Dijo: “El pueblo y el gobierno de México expresamos, una vez mas, nuestra solidaridad con los Estados Unidos de América y las victimas, y los familiares de las victimas de aquel trágico suceso. Hoy, como entonces, repudiamos firmemente el terrorismo. Estaremos siempre al lado de las naciones que luchan contra este terrible mal, y seguiremos participando en todas las iniciativas multilaterales para erradicarlo.”

Apreciamos mucho las palabras de solidaridad del Presidente Fox y la ardua cooperación de su administración durante los dos últimos años en cuanto a la lucha contra el terrorismo y la meta de hacer de nuestra frontera en común un lugar más seguro.

A principios de la semana, el Presidente Bush nos recordó a todos qué está en juego en el combate al terrorismo: "… el triunfo de la democracia y la tolerancia en Irak, en Afganistán, y en otros lugares daría un golpe serio al terrorismo internacional. Los terroristas prosperan con el apoyo de los tiranos, y el resentimiento de los pueblos oprimidos. Cuando los tiranos caen y el resentimiento cede su lugar a la esperanza, hombres y mujeres de todas culturas rechazan las ideologías del terror y se avocan a las actividades de la paz. Donde quiera que la libertad eche raíces, el terror huirá en retirada".

Ya que todos somos víctimas potenciales de la ideología del odio, y puesto que los terroristas creen que todas las vidas son prescindibles en su carrera hacia el caos, mi nación y la suya debe seguir condenando el asesinato de inocentes, y rechazar el odio que alimenta esta violencia. Como señalara el Secretario Powell la semana pasada, "en meses recientes, los ataques terroristas han acaparado demasiados encabezados, en demasiados lugares. En un centro turístico de Bali, en un autobús lleno de niños en Jerusalén, en un mercado de Bombay, en el cuartel de las Naciones Unidas en Bagdad y frente a una mezquita sagrada en Nayaf, Irak”, entre otros sitios.

El Presidente Bush se ha reunido con líderes de más de 90 países para apoyar y coordinar la guerra contra el terrorismo. Más de 170 naciones han contribuido a este esfuerzo arrestando a terroristas, congelando sus bienes, y enviando fuerzas militares.

Los esfuerzos mundiales han llevado a la captura o muerte del 65 por ciento de los cabecillas, líderes operativos y facilitadores clave de Al Qaeda. Las actividades contraterroristas han fraccionado al liderazgo del grupo. Su capacidad de planear y efectuar ataques ha sido coartada.

Al Qaeda no ha sido destruida todavía, pero está herida y nosotros no vamos a ceder.

Con el apoyo de muchas naciones también hemos proseguido la guerra contra el terror en Irak. Los Estados Unidos y la coalición removieron un régimen que fabricó y utilizó armas de destrucción masiva, patrocinó el terror y persiguió a su propio pueblo.

Los países del Medio Oriente ya no tienen que temer la subversión y el ataque de Saddam Hussein, Irak ya no será una fuente de financiamiento para los porta bombas suicidas en el Medio Oriente, las cámaras de tortura en Irak se han cerrado, las celdas de prisiones para niños están vacías y hoy en día las masas se ven en manifestaciones en vez de encontrarse en tumbas colectivas.

Nuestro trabajo en Irak continúa, así como nuestros esfuerzos porque muchas otras naciones participen en la renovación de ese país.

Lamentablemente, entre más progreso logremos en Irak, más desesperados se volverán los terroristas. Sin embargo, hemos de prevalecer, en Irak y dondequiera que se tenga que librar la batalla. El mundo ha aprendido algunas lecciones importantes. Como dijera el Secretario Powell, "el Presidente estableció la misión no sólo de atrapar a los asesinos del 11 de septiembre, sino de dirigir una campaña global contra todo terrorismo, contra todos los terroristas. Hizo esto porque comprendió que el terrorismo no es sólo un problema de Estados Unidos, es el problema de todos, es un problema para el mundo civilizado..."

El Presidente Bush dijo a los Estados Unidos hace casi dos años que el terrorismo será derrotado. Pero para que pase esto, se requerirá de una nación fuerte, así como de que se involucren nuestros vecinos en todo el mundo, amantes de la libertad.

"La libertad y el miedo están en guerra", dijo el Presidente al Congreso. "El avance de la libertad humana --el gran logro de nuestra época, y la gran esperanza de siempre—depende ahora de nosotros. Nuestra nación, esta generación, librará a nuestro pueblo y a nuestro futuro de la oscura amenaza de la violencia. Nuestros esfuerzos y nuestro valor llamarán al mundo a unirse a esta causa. No nos cansaremos, no titubearemos y no hemos de fallar."

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